23-06-2019 7ª etapa a Covadonga: Cangas de Onís – Covadonga

Cota de partida: 268 m
Cota máxima: 715 m

Cota de llegada: 80 m
Distancia: 16,13 km

Se inicia el recorrido de esta ultima etapa del Gr 105 en Cangas de Onís, donde tenemos que dirigirnos hacia la iglesia de Nuestra Sra. De la Asunción, que está en la zona alta de Cangas; bordeándola nos dirigimos hacia el cementerio, a cuya derecha se coge una carretera en la que un prolongado ascenso nos va llevando hacia el área recreativa del Llano del Cura, obviando cuantos desvíos de tierra nos encontramos. Este área ofrece una buena vista sobre Cangas de Onís y sobre la Sierra del Sueve.

Al salir del área se coge el camino de la derecha que asciende fuertemente y que al poco trecho se ensancha convirtiéndose en una buena pista.

Continuamos la fuerte ascensión por ella ignorando todos los desvíos a la izquierda y derecha, hasta que se llega a una curva en 180º donde  tenemos una vista de la Sierra de Següenco, así como una excelente panorámica del Valle de Onís, donde el paisaje se abre hacia el Este.

En esta curva se coge el desvío de la derecha, que en ascenso llega a la línea de cumbres; aquí tenemos bajo nuestros pies a la derecha la gran curva que el río Sella realiza en la zona de Caño. Merece la pena subir los cuatro o cinco metros que hay hasta el montículo que tenemos a la izquierda y casi al final de la pequeña recta para tener una visión de 360º de la zona.

Siguiendo por la pista vemos de frente de nosotros el pico Següenco con sus antenas encumbradas en lo alto; al poco trecho se encuentra una encrucijada de caminos, uno a la derecha que baja, otro a la izquierda que también desciende, y uno en el centro, que se dirige hacia el fondo del valle en subida, transcurre el camino a media ladera y después de llegar debajo del pico gira y pasa a la otra ladera para dirigirse al collado que tenemos enfrente; una vez allí vuelve a dar otro giro de 180º y nos mete en la ladera este.

Al poco trecho  vemos por debajo de nosotros la carretera que se dirige al pueblo de Següenco, y se encuentra un camino de tierra  a la derecha por donde llegamos a la parte alta del pueblo, el cual  se atraviesa siempre en dirección sur hasta encontrar done continúa la pista.

Nada más salir del pueblo se encuentra un amplio cruce con varios indicadores que nos dicen el camino a seguir hasta el Pico Següenco; la ruta coge la desviación de la izquierda dejando a la derecha la del pico, y casi inmediatamente después existe otra encrucijada de tres caminos: primero uno a la derecha que ignoramos y luego dos más; el de la izquierda discurre junto a una pared de piedra con valla metálica, y el de la derecha asciende ligeramente; es por este por donde tenemos que subir, para encontrar al cabo de un rato una bella cabaña.

Se continúa por la pista ignorando los dos próximos cruces a la derecha, y se empieza a contemplar de frente de nosotros las impresionantes moles del Macizo del Cornión de los Picos de Europa, hasta el momento en que se empieza un ligero descenso, donde nos topamos frente al angosto valle del río Dobra.

Poco después aparece una explanada con un desvío a la izquierda, por el que giramos abandonando la pista que desciende hacia el fondo del valle, y dejando casi inmediatamente después el camino que sale a la izquierda que desciende para coger el de la derecha, que en ascenso poco después llega a las cabañas de los Pallares.

Continuando por la pista, recientemente restaurada, que circula a media ladera pasamos junto a un abrevadero donde podemos coger agua, ya que es la última fuente por la que pasamos hasta el final del recorrido.

Poco después de pasar la fuente, la pista termina en una pequeña explanada, donde hay dos caminos, uno a la izquierda y otro a la derecha, que se dirigen ambos en sentido opuesto bordeando el monte. Siguiendo por el de la izquierda nos encontramos encima de nosotros y a la derecha una señal que nos indica que entramos en el Parque Nacional de los Picos de Europa; desde este punto la pista se transforma en un camino carretero con piedras salpicadas por el piso y que asciende ligeramente para llegar casi seguido a la majada de Najuentes, donde existen unas cabañas.

Aquí el camino se vuelve a bifurcar, debiendo continuar por el de la izquierda, que hace una ligera U y que se dirige al fondo del valle para luego continuar por la otra ladera, discurriendo entre vegetación de porte bajo; al otro lado de la ladera se ve un pequeño pico cuya izquierda es muy vertical con abundante vegetación y cuya ladera de la derecha es algo tendida con bastante piedra: es por esta ladera por donde tenemos que rodear el pico y dirigirnos hacia el Monte Auseva, que es el que vemos detrás del pico, que tiene en la línea de cumbres algún que otro árbol.

Poco después de pasar Najuentes podemos echar la vista atrás y tener otra buena perspectiva de esta bella majada, y al fondo sobre ella las antenas del Pico Següenco, el cual veremos por última vez.

Siguiendo por la senda, ésta inicia un ligero ascenso y parece que se convierte en un camino mas ancho de hierba, para llegar a un pequeño collado, donde tenemos una espléndida vista del Macizo del Cornión con la Torre de Santa María de Enol destacando por encima de todas las demás.

Al llegar al collado debemos estar muy atentos ya que poquísimos metros mas adelante nuestra ruta gira bruscamente a la izquierda, abandonando el camino que parece que deberíamos seguir porque discurre llano y enfrente de nosotros, para introducirnos a media ladera y bajar a la gradería que está a la izquierda.

Sirva como referencia una cabaña que se encuentra totalmente rodeada de árboles en la parte alta, es Soperi de Arriba.

Una vez hemos bajado por el sendero de piedra y llegado a la pradera debemos dirigirnos hacia su derecha y bajar junto a la peña, para encontrar un pequeño sendero justo donde la roca parece que desaparece, ya que las afloraciones de caliza no sobresalen tanto.

Una vez empieza a llanear el camino y comienza el descenso vemos debajo de nosotros el pueblo de Llerices, y sobresaliendo por la ladera, la Cruz de Priena, que se encuentra al lado de Covadonga, lugar final de este Gran Recorrido.

Poco después volvemos a encontrarnos a la izquierda del sendero con unas cabañas y después con un prado: estamos en la majada de Estellero, la cual atravesamos y continuamos el descenso en la misma dirección para poco después iniciar un pequeño ascenso que nos lleva a un gran prado totalmente rodeado con un muro de piedra, es el Caserío de Peñalba.

Una vez llegados al prado el camino discurre hacia el collado, donde vemos a la derecha una magnífica edificación. Es hacia estos edificios de la derecha donde el camino se dirige, para coger unos metros antes de llegar a las casas un camino que se encuentra flanqueado por dos muros de piedra.

Cogiendo este camino ya convertido en pista y que discurre por debajo de los edificios vistos anteriormente, nos encontramos en una curva pocos metros después con una vista impresionante de la Basílica de Covadonga.

Ya no nos queda más que continuar el descenso pronunciado de la pista por entre el bosque para llegar poco más de quince minutos a la explanada de la Basílica de Covadonga, final de este GR que desde Oviedo nos ha llevado al corazón de Asturias.

Ruta alternativa

Estaba previsto hacer solamente parte de la ruta, pero todos la hicieron entera.

25-05-2019 6ª etapa a Covadonga: La Matosa – Cangas de Onís

Cota de partida: 243 m
Cota de llegada: 66 m
Cota máxima: 569 m

Cota mínima: 37 m
Distancia: 19,86 km

Esta etapa es un recorrido muy variado y con muchas zonas que pueden ser confusas si no están bien señalizadas. Es un recorrido muy interesante y muy vistoso, sobre todo contemplando el panorama desde el punto más alto de la etapa, desde la Sierra de Bodes.

La etapa parte de la misma carretera de Sevares a Moande, el lugar donde termina la etapa anterior; y poco más arriba de ese lugar, parte a la izquierda una pista ancha que no es otra cosa que una carretera para subir a los poblados de Pandávenes y Villarcazo, y así lo indica una señal de carretera.

Se gana bastante altura aquí y tras pasar los citados pueblos se sube monte arriba a lomo de la Sierra de Bodes, por la parte izquierda de la cimera mirando hacia Sevares y Soto de Dueñas.

Se desciende loma abajo, y casi en su final, un sendero cambia el rumbo junto a unos árboles y desciende a cruzar un arroyo para salir a un núcleo de varias pistas de parcelación forestal en el Collado de Llames, y en Llames de Parres puede ser un lugar de parada y descanso para el senderista.

A continuación se inicia junto a la iglesia el Camino de la Reina, que se mete por zonas de vegetación, y pasa por Viabaño, el Golondrón, las aldeas de Romiyu, Romiyín, y la capilla de San José de Tucones, y sigue por camino de carros hacia Vega de los Caseros.

En este tramo descrito a grandes rasgos, salen al paso tramos de carreteras locales de uno a otro pueblo, pero no existe otra forma de pasar si no es por ellas.

Al llegar a la Vega de los Caseros, se ve toda la recta de la carretera general que lleva directamente a Cangas de Onis y que vamos a seguir.

El antiguo camino de la Reina sigue por la derecha de esa carretera general, pero es cierto que una buena parte de él esta cerrado e invadida de vegetación, por haber sido modificados los caminos y los cierres de fincas, con lo cual es bastante dudoso se conserve a largo plazo.

Existe otra alternativa que el propio Ayuntamiento de Parres nos lo hizo saber, y que va desde la Contraquil, al otro lado del curso del Sella, y también termina en Cangas de Onís, pasando por delante del cuartel de la Guardia Civil; pero nuestra intención es que la ruta entre a Cangas por el mismo puente romano, por tanto no hemos seguido esta alternativa.

Etapa larga esta, pero que sin duda al senderista le encantará por su variedad. Se salvan 450 m de desnivel en ascenso en la zona de la Sierra de Bodes y luego la segunda parte es prácticamente llana.

Ruta alternativa

Aquellos que no se encontraban con fuerzas de realizar la ruta completa pudieron dar vuelta después de realizar parte del recorrido, ya que el autobús esperó varias horas en el lugar de partida.

27-04-2019 5ª etapa a Covadonga: Espinaredo – La Matosa (La Vega)

Cota de partida: 246 m
Cota de llegada: 210 m
Cota máxima: 877 m

Cota mínima: 210 m
Distancia: 18,21 km

Se inicia el recorrido de esta ruta en Espinaredo, donde se coge la carretera que sube a Porciles, la cual cogemos a la entrada del pueblo, pegada a la primera casa que está a la izquierda según se viene de Infiesto.

Aproximadamente a 300 metros nos encontramos con un desvío a la izquierda junto a una casa de piedra que tiene la fachada de madera; dicho desvío se introduce en una zona de bosque primero, y luego por una zona de prados hasta que nos conduce a la aldea de El Escobal, donde hay una pequeña calle con una fila de hórreos escalonados a la izquierda.

Una vez pasado el pueblo nos volvemos a encontrar con la carretera, la cual seguimos en sentido ascendente. En este tramo merece la pena pararse y echar la vista atrás para contemplar a nuestros pies los tejados de Espinaredo y frente a nosotros el descenso desde la ermita del Sellón, última parte de la anterior etapa.

Una vez llegados a Porciles, al pasar las primeras casas nos desviamos a la derecha y cogemos una pista que sale al final de ellas y que ligeramente nos va haciendo ganar altura.

Poco después nos encontramos con un cruce a la izquierda que ignoramos, para encontrar casi inmediatamente después otro a la derecha.

Es en este punto donde se separan los dos itinerarios: el antiguo que se coge por la desviación de la derecha y que nos lleva hacia la Majada de Pendedor, al collado de Sotrepeña, Tebrandi, y finalizar en la Matosa; este itinerario solo es recomendado para expertos montañeros, ya que se encuentra muy mal señalizado y se corre el riesgo de perderse si no contamos con una buena ayuda (mapas, brújula, gps,…).

Nosotros continuamos por la pista de la izquierda que nos vuelve a conducir junto a otro cruce a la izquierda que ignoramos, poco después volvemos a encontrar otro cruce a la derecha junto a una cabaña, que volvemos a ignorar para llegar a la zona más alta donde existe un camino a la izquierda que discurre pegado a la ladera y que se dirige hacia el norte y finaliza en Infiesto. En este punto se tiene una espléndida panorámica de Infiesto con el Monte Cayón.

Aquí se debe continuar por la pista que traemos, la de la derecha, que comienza a llanear hasta que nos encontramos delante de nosotros con una cabaña donde sale un camino a la derecha y otro a la izquierda que inicia un fuerte descenso; es por este último por el que se tiene que continuar, el cual discurre completamente por un bosque y que, sin dejar nunca la pista principal e ignorando los desvíos de la izquierda, nos conduce junto al río Valle, no sin antes haber pasado junto a una cabaña de piedra recién restaurada que tiene en su frente una mesa con dos bancos.

Se cruza el río y se encuentra una pista de hormigón que, si se sigue hacia la izquierda, nos lleva al pueblo de Valle, a 3 km de Infiesto.

La ruta continúa por el ramal de la derecha que inicia un fuerte ascenso hasta llegar a una campera (La Mallada) que está en un collado, de donde sale una pista a mano derecha que inicia un ascenso por la ladera contraria a la que traíamos.

Por encima de la campera y a mano izquierda sale otro camino que se dirige hacia la cima, desde donde tenemos una maravillosa vista del valle con Infiesto a la derecha, Villamayor a la izquierda, la Sierra del Sueve, y mirando hacia atrás podemos vislumbrar los Picos de Europa.

La ruta continúa por una tercera pista de tierra que sale a la izquierda de la campera y que inicia un suave descenso bajo una cubierta de árboles, y que después de atravesar una portilla nos conduce a la braña de Cueva, donde existe una casa, y podemos parar a charlar con su único habitante, el cual nos aconsejará sobre las dos alternativas que podemos coger, y hasta podría acompañarnos durante un trecho del recorrido.

Es aquí donde podemos elegir entre dos destinos, Villamayor o Sebares.

Dejando la casa de Cueva a la derecha, se abandona la pista y nos introducimos en el prado junto al tronco de un árbol cortado, para atravesar el prado y dirigirnos al fondo de él donde se encuentra un pequeño sendero.

Merece la pena mirar antes de iniciar esta parte del recorrido sobre la ladera de enfrente, ya que desde este lugar tenemos una buena panorámica del camino y se pueden coger referencias hacia dónde tenemos que ir.

En la ladera de enfrente contemplamos un pico que tiene a la izquierda un collado y a la derecha un prado con un árbol en su parte superior izquierda. El camino discurre dejando el pico a la derecha y dirigiéndonos al collado de la derecha desde donde divisamos enfrente de nosotros unos prados, y detrás el pueblo de Pesquerín, al cual llegamos por un pequeño sendero.

Otra alternativa que tenemos, por si nos despistamos, es dirigirnos al prado que está a la derecha del pico, y aquí atravesar el prado hacia la derecha, donde encontraremos, al final del mismo y en su parte alta, una pista que conduce a Pesquerín, siempre que ignoremos el cruce de la derecha que nos encontramos al poco trecho de haberla cogido.

Atravesando el pueblo se coge la carretera que desciende y se ignora el primer cruce de la izquierda, para encontrarnos luego con otro cruce, con un camino asfaltado a la izquierda y una pista a la derecha (justo enfrente pegada a una cerca con alambre de espinos) y que desciende. Es aquí donde se juntan con el camino que viene de Villamayor en caso de haber terminado el recorrido anterior en este pueblo.

Ruta alternativa

Aquellos que no se encontraban con fuerzas de realizar la ruta completa pudieron dar vuelta después de realizar parte del recorrido, ya que el autobús esperó varias horas en el lugar de partida.

24-3-2019 4ª etapa a Covadonga (Puente Miera – Espinaredo)

Cota de partida: 290 m
Cota de llegada: 250 m
Cota máxima: 839 m
Distancia: 10,5 km

Se comienza en Puente Miera donde termina la tercera etapa; aquí cogemos la carretera en dirección Sur durante muy pocos metros hasta que encontramos a la izquierda un camino antes de llegar a la curva, que se introduce en el bosque.

Siguiendo por el camino, éste cambia de dirección después de pasar un cruce de dos caminos, donde seguimos de frente, para en ligera subida encontrarse con un camino que tiene frente a nosotros una pared de piedra.

Siguiendo este camino hacia la derecha encontramos al poco un abrevadero que tiene una fuente en el medio y que parece estar totalmente imbricado en el paisaje que le rodea.

Al pasar este abrevadero nos reciben las primeras casas de Fresnedal, introduciéndonos en sus callejuelas donde los hórreos y los pajares, con sus paredes hechas de listones de maderas simulando a las ondulaciones que el viento produce en los árboles, parecen trasladarnos a otras épocas en las que las xanas y los cuélebres protegían a los campesinos de los malos espíritus.

Atravesando Fresnedal por entre sus calles, se coge la carretera asfaltada que inicia un ligero descenso justo después de pasar una fuente en la que debemos proveernos de agua para el resto del camino, ya que las fuentes que podemos encontrar están secas en bastantes épocas del año.

Es en este tramo donde podemos echar la vista atrás y ver el descenso de la tercera etapa por el Valle de la Muriosa.

Obviamos el primer cruce a la izquierda, y cogemos el segundo desvío que tiene un gran árbol en el centro junto a una portilla de madera.

El asfalto se ha abandonado y el firme se transforma en un camino cubierto de hierba que poco después es de tierra, y que tiene a la izquierda una pared de piedra.

Seguimos por este camino llevando a la izquierda la pared y a la derecha el valle dirigiéndonos hacia una escotadura del terreno de frente a nosotros. A mano izquierda de la misma vemos como la roca aflora, mientras que a la derecha la roca esta totalmente cubierta de árboles.

Siguiendo por este camino nos encontramos con un cruce; ignoramos el que sale a la derecha y que desciende.

A continuación cuando el camino inicia un fuerte ascenso nos encontramos con un cierre de troncos de madera y un camino a la derecha. Se coge el camino de la derecha que está totalmente cubierto de vegetación y nos conduce a un arroyo, el cual se cruza; poco después de cruzar el arroyo el camino gira a la izquierda y asciende hasta llegar a una cabaña que nos cierra el paso, la cual tenemos que bordear, ya que está sobre el camino, por la parte izquierda y teniendo que saltar varias veces los cierres de madera, hasta llegar a un gran árbol que esta en la antesala del camino que va junto a unos prados.

Este camino asciende hasta una pradera que en su parte superior está cerrada con travesaños de madera; aquí se gira a la izquierda y se orienta al Norte, para volver a girar al Este al poco tiempo y llegar a un pequeño collado (Collado de la Rasa), aquí podemos contemplar a la izquierda la Sierra del Sellón.

Ruta alternativa

En esta ocasión realizaremos todos la ruta completa.

24/02/2019 3ª etapa a Covadonga (Alto Espinadal – Puente Miera)

Cota de partida: 324 m
Cota de llegada: 245 m
Cota máxima: 747 m
Distancia: 17,9 km

Se inicia en el Alto del Espinadal, junto a la carretera de Nava a Bimenes, la cual atravesamos y se coge una carretera que nos conduce a la aldea de Gradátila.

Junto a la primera casa se coge la pista de tierra que sale a nuestra izquierda, hasta la primera bifurcación donde cogemos el camino de la derecha, que en llano nos conduce a Piloñeta frente de unas casas; aquí nos desviamos a la izquierda primeramente y luego nos volvemos a desviar a la izquierda hasta coger la carretera que viene de Nava, donde nos desviamos a la derecha junto al bar Peñamayor. Aquí se continua en fuerte descenso por una pista de hormigón hasta cruzar el río Fuensanta por un puente.

A la salida del puente vemos el Molín de Para, y enfrente de nosotros una finca con un muro de piedra y una portilla; seguimos por la pista hormigonada, dejando el muro a la izquierda, y en el próximo cruce cogemos la pista de la derecha y comenzamos el prolongado ascenso mediante vueltas y revueltas que nos conducen a les Praeres. En esta subida se puede parar en cualquiera de los dos abrevaderos por lo que se pasa y descansar de la fuerte subida para contemplar la multitud de aldeas y pueblos que vemos por debajo de nosotros, así como ver en el fondo del valle a nuestra derecha el bello Palacio de la Ferrería, bordeado por el río Fuensanta y rodeado de praderas y bosques de castaños.

Pasado el último abrevadero que está en una curva, estamos en el Collado de les Praeres, lugar donde existen unas cabañas a mano izquierda; una de ellas es un merendero donde podemos descansar de la fuerte subida que hemos traído desde el inicio de la ruta.

A mano derecha tenemos el Pico Redondo, de fácil identificación, hacia el que nos dirigimos, para encontrar un cruce donde seguimos por la pista de la izquierda, dejando el Pico Redondo a nuestra derecha; esta pista inicia el descenso hacia el Valle.

Según se baja por la pista nos encontramos con una desviación a la izquierda que nos conduce a una cabaña, se debe continuar por la derecha y en los demás cruces siempre por la pista principal, obviando todos aquellos que nos encontremos que inician un ascenso hacia la sierra.

Según vamos descendiendo se nos van apareciendo múltiples cabañas, que antaño debieron ser de pastores pero que hoy en día son magníficos chalets; en una de las primeras que nos encontramos a la izquierda está situado el bar La Llama, donde se puede parar y contemplar el tramo de la 4ª etapa que tenemos enfrente de nosotros.

Siguiendo siempre por la pista principal y en descenso, llevamos siempre el barranco a nuestra derecha, hasta llegar al fondo del valle de la Muriosa, donde la pista de tierra se transforma en asfalto y tenemos una desviación a la derecha que se dirige en el sentido que nosotros traíamos.

Aquí se continúa de frente por el asfalto y en la misma dirección que traíamos, siguiendo por la pista asfaltada durante cerca de cinco kilómetros; atravesamos un arroyo a mitad de camino, y al poco tiempo llegamos a Puente Miera, a 9 kilómetros de Infiesto.

Ruta alternativa

En esta ocasión realizaremos todos la ruta completa.